El antro del mal o la parte del diablo

Volubilidad indefinida, desnaturalización monstruosa, locura ininteligible, he aquí lo que testimonia la proliferación de libros. La Iglesia del Libro único y total, que dice todo a todos e invalida todos los libros vanos de la inmanente razón de los hombres, querra, de buen derecho, juntarlas para ponerlas en el índice. La Biblioteca sirve para depositar los libros en el infierno inaccesible de un secreto muy bien guardado: el antro del mal. Edificar una Biblioteca de libros no bíblicos solo puede valer para hacer la parte del diablo. Antes de la parte del fuego…