¡No olviden el servicio¡

Luego de los proyectos de construcción y de reordenamiento de bibliotecas, los modos de funcionamiento, los espacios, los perfiles de los personales, son de ahora en adelante contemplados bajo el prisma de los servicios más que de las colecciones, ya que se trata de reubicar al usuario “en el corazón de la actividad de la biblioteca”, y ya no a la colección. Este cambio de paradigma no se produce sin consecuencias: más de servicios hacia el público, es menos tiempo para la tareas internas; servicios “simplificados” implican a menudo una pesada aplicación logística. Además, los servicios en el terreno, tradicionales o innovadores, y los servicios a distancia, deben tomar en cuenta una “personalización de masa” de los públicos y de sus necesidades.