Una nueva fuente de la historia del cine, de Boleslas Matuszewski (1898)

Con Una nueva fuente de la historia del cine y después La fotografía animada, el fotógrafo Boleslas Matuszewski ha sido el primero en preconizar la creación de depósitos públicos de películas cinematogáficas con el fin de conservar a aquellos que revestían a sus ojos un carácter de testimonio histórico. Aunque estos escritos no hayan tenido casi posteridad reivindicada, se encuentran ahí las ideas maestras en la práctica cuando los archivos cinematográficos nacionales y de las cinematecas de enseñanza fueron creadas en Francia entre las dos guerras. Las bibliotecas públicas han permanecido durante largo tiempo (al menos en Francia) al margen de esta historia, pero ellas participan en esto cada vez más desde hace una treintena de años.