Adquirir la documentación sonora y audiovisual: posibilidades y permisividades

Las bibliotecas que adquieren documentación sonora y audiovisual están confrontadas a límites jurídicos fuertes, más allá de las obligaciones aferentes a la compra pública. Para los discos, cuya toda comunicación está en principio sometida a la autorización, unicamente la difusión en el terreno está encuadrada. El préstamo a domicilio es sólamente tolerado. Para la música, el paso a lo digital tiene diversas consecuencias: la difusión en el terreno no no está puesta en causa, pero el préstamo virtual no parece poder desarrollarse fuera del marco contractual. Finalmente, si la ley, en 2006, introdujo la posibiliad de digitalizar las colecciones con fines de conservación, el perímetro de estas reproducciones no está claramente delimitada. En cuanto a la documentación audiovisual, física (DVD) o virtual (VOD), las bibliotecas no la compran y sólo la comunican en un marco contractual, fuertemente limitado.