¿Para qué sirve una biblioteca?

Una biblioteca es mucho más que un lugar de lectura de oferta documental. Es un lugar que estructura el espacio urbano y que puede dar una identidad a la colectividad y a los habitantes. Por su arquitectura, su organización espacial y social, la decisión de (re)construir una biblioteca es en primer lugar un acto político. A través de los ejemplos de los proyectos de Mérignac y Sotteville-lès-Rouen, el autor muestra que la biblioteca puede devenir o volver a devenir un lugar de sociabilidad, con un lado simbólico social fuerte, y que puede servir de ejemplo para testimoniar de la atractividad territorial.