Una ley sobre las bibliotecas: ni a favor ni en contra (sino todo lo contrario)

Después de un breve recuerdo histórico del proyecto de ley sobre las bibliotecas, ardientemente defendido por los bibliotecarios, a través de la voz de las asociaciones profesionales, los autores analizan con precisión los argumentos a favor de tal texto y los que se oponen. De manera matizada, ellos toman posición a favor de una estrategia de rodeo considerando que, en el contexto sociopolítico actual, una ley nueva no es la herramienta mejor adaptada a las dificultades y a los disfuncionamientos encontrados y constatados por los bibliotecarios. Estos estiman que el verdadero reto es el de la afirmación de una política – escogida y reivindicada – de desarrollo de la lectura pública, en el respeto de los valores democráticos, acompañada de medios y recursos suficientes y adaptados. La cuestión esencial es, según ellos, la de la responsabiblidad de cada uno – cargo electo o profesional – o de cada institución que debe jugar plenamente, con las herramientas reglamentarias existentes, en el reconocimiento de los meritos de su política cultural o, a la inversa, de sus insuficiencias.