La biblioteca de Babel existe, yo la he visitado

Un escritor, nadie se sorprendera de ello, pasa mucho tiempo en la biblioteca. Después de Borges (pero lejos de su “sistematismo”) yo postulo la biblioteca concebida como el mundo; suma de todos los mundos posibles. Escribir en una biblioteca, es sentarse en la frontera. Detrás, el mundo conocido, accesible, abordable. Delante, lo desconocido. Es ahí que se sitúa la biblioteca de Babel, entre lo existente y lo posible, entre la superposición de las bibliotecas de la realidad y el inconmensurable posible del libro en curso que, una vez completado, vendrá a unirse a sus colegas, tomará su lugar al otro lado de la frontera.