El puzzle, la concha y el lego: construcciones patrimoniales

La constitución de los fondos patrimoniales, mediante las confiscaciones, donaciones, legados, etc., se hizo durante mucho tiempo independientemente de las elecciones de los bibliotecarios. ¿Qué criterios hoy en día deben guiar estas elecciones, además de aquellas de “antiguos, raros y preciosos”? Los únicos criterios cualitativos, bibliofílicos y geográficos (producciones locales) correrían el riesgo de reproducir el elitismo y la sacralización a menudo reprochadas a los fondos antiguos y no responderían ni a las expectativas del público, ni a las de los futuros investigadores. ¿Los proyectos de conservación compartida y el acceso a un estuto “semi-patrimonial” permitirían tomar en cuenta el valor de testimonio de un documento, sea cual fuera su calidd, e incluso construir un patrimonio de lo trivial?