Licencias públicas, programas libres y abiertos: de la informática padecida a los SIGB flexibles

Los programas "libres", creados y defendidos desde hace veinte años por los desarrolladores americanos a los que se ha unido una comunidad mundial virtual, son utilizados ya por numerosas bibliotecas para aplicaciones menores, a menudo a sus espaldas. Para los SIGB (sistemas integrados de gestión de biblioteca), las instalaciones son todavía raras. El desafío principal no es ni la desaparición del programa "propietario" que tiene su lugar, ni el rebajamiento directo de los costos, sino sobre todo un nuevo modo de relaciones entre los bibliotecarios, sus herramientas y sus abastecedores para el más gran bien de sus lectores.