El patrimonio, ¿un valor de futuro?

Veinte años después de los trabajos de la comisión Desgraves iniciados por Jean Gattegno, el patrimonio siempre es percibido como un objeto fijado cuya finalidad es la conservación y no el uso, en oposición a la lectura pública. Rechazando este antagonismo, el autor del artículo afirma que no se trata solamente de una herencia del pasado, sino también de una construcción permanente a la cual el usuario puede ser asaciado.