Leer bien: lecturas útiles, lecturas fútiles

La historia de la lectura es indisociable de las definiciones del "leer bien", es decir de las normas de lectura. Tradicionalmente fundada en la investigación de la sabiduría, estas reglas se han, con la enseñanza escolástica, desplazado hacia la adquisición de saberes. Estas dos formas de lecturas útiles se oponen a la lectura fútil, condenada, acusada de perder al lector, en cuerpo y alma. Pero el giro de los siglos XX y XXI consagra una nueva evolución : rehabilitación de la lectura ordinaria, volviéndose igualmente vía hacia la sabiduría, e instauración de nuevas distinciones, debidas a los avances tecnológicos y a la emergencia de formas de lectura inéditas.