¿ Qué fundamentos para una política de conservación?

La conservación de los bienes culturales ha pasado progresivamente de la esfera privada al dominio público; hoy en día la intervención « ciudadana » llega a veces a interpelar a los que deciden y a los expertos. Desde entonces toda polÌtica de conservación debe, paralelamente a la ejecución de los procedimientos específicos, darse los medios para una « restitución » que encuentre un justo equilibrio entre la afirmación de la singularidad y de la ejemplaridad del bien protegido y su reapropiación por una gran mayoría.